El desarrollo cognitivo del niño tiene que ver con las diferentes
etapas, en el transcurso de las cuales, se desarrolla su inteligencia. El
desarrollo cognitivo infantil tiene relaciones íntimas con el desarrollo
emocional o afectivo, así como con el desarrollo social y el biológico. Todos
estos aspectos se encuentran implicados en el desarrollo de la inteligencia en
los niños.
Una de las teorías que explican mejor
las etapas del desarrollo de la inteligencia en el niño es la
de Jean Piaget. Básicamente, esta teoría explica que la inteligencia se va
desarrollando primero, desde los reflejos y las percepciones. Es decir, desde
lo que es la etapa sensorio motriz, donde el niño va experimentando acciones y
desarrollando conductas, en base a la experiencia de los sentidos y su destreza
motriz.
Luego comienza a desarrollarse un nivel más abstracto de pensamiento,
donde se va complejizando la inteligencia. Los mecanismos de la asimilación y
la acomodación van logrando que el niño incorpore la experiencia
y la conceptualice o interiorice.
Otras teorías como el psicoanálisis hacen hincapié en el desarrollo
emocional o afectivo y tienen puntos en común con la teoría cognitiva como por
ejemplo, en cuanto al desarrollo de la inteligencia y el aprendizaje que van a
tener en común en el niño, la búsqueda de la repetición de experiencias de
satisfacción.
Es decir, va a buscar formas de llevar
adelante acciones que le permitan obtener satisfacción o placer y esto es algo
estructural para la vida. En suma, resumimos las etapas del desarrollo cognitivo del
niño en las detalladas por Piaget:
- Etapa sensorio motora
- Etapa pre operatoria
- Etapa operatoria
- Etapa de las operaciones
formales
Recursos para la enseñanza y la educación inclusiva
Desarrollo
cognitivo, emocional y social en la etapa infantil. La necesidad de
psicoterapia
Lunes 01 de septiembre de 2014
Desde el momento mismo del nacimiento, y es posible que influidos por
circunstancias incluso anteriores, las personas pasamos por un proceso
evolutivo que culmina en la edad adulta donde, junto al crecimiento físico, se produce también un desarrollo psicológico.
En el desarrollo psicológico pueden distinguirse
tres ámbitos distintos: el desarrollo cognitivo, emocional y social, los cuales no
pueden plantearse como entes separados, puesto que están fuertemente interconectados, recibiendo influencias mutuas y retroalimentándose con gran fuerza.
Todos estos aspectos están implicados y tienen un protagonismo evidente en el
desarrollo y configuración de la inteligencia de las personas, cuyos pilares
principales quedan asentados, al igual que ocurre con los aspectos más
básicos de la personalidad de todo ser humano, en la etapa infantil.
El desarrollo cognitivo en el niño
Para que el desarrollo cognitivo y por lo tanto también la inteligencia del niño pueda madurar con normalidad, tiene que existir una base biológica sana, así como también una ambiente favorecedor y estimulante. Por otro lado, dicho desarrollo
cognitivo está sujeto a las diversas eventualidades o circunstancias que puedan
acontecerle a cada ser humano, como por ejemplo determinadas enfermedades o
traumatismo que puedan llegar a afectar a su estructura biológica.
Una de las principales teorías sobre
las etapas del desarrollo de la inteligencia en el niño es la del psicólogo
suizo Jean Pieget. Según esta teoría, el desarrollo cognitivo es una reorganización
progresiva de los procesos mentales como consecuencia de la maduración
biológica y la experiencia ambiental.
Para Piaget, en primer lugar los niños van asimilando una comprensión básica del mundo que les rodea desde los reflejos y la percepción, es decir, desde la etapa sensorio motora que tiene lugar desde el nacimiento a los 2 años. En esta etapa, el niño comienza, de modo progresivo, a experimentar acciones y desarrollar conductas en base a la experiencia de los sentidos y su destreza motriz.
Posteriormente, comienza a desarrollarse en el niño un nivel más abstracto de pensamiento, en el que va emergiendo una
inteligencia más compleja. Los mecanismos de asimilación y la acomodación al
entorno provocan que, poco a poco, el niño incorpore su propia experiencia, la
conceptualice e interiorice.
El desarrollo emocional
De forma paralela al ámbito cognitivo, también se va produciendo en el niño un desarrollo emocional. Este es un elemento
de crucial importancia para su posterior desenvolvimiento en el conjunto de la
sociedad a lo largo de toda su vida.
Centrándonos en la etapa infantil, podemos distinguir distintas etapas en el desarrollo emocional y afectivo del
niño. El recién nacido se rige por parámetros emocionales muy primarios: llora
o ríe. Su mundo se basa en necesidades, afectos y acciones muy básicas. Hacia
los 18 meses de vida comienza la aparición de una afectividad inteligente.
Prácticamente al mismo tiempo, el niño comienza a tener una gran necesidad de
seguridad, que por regla general lo encuentra en la madre. Hacia los 2 años el
niño es consciente de la mirada de las otras personas, por lo que precisa de su
aprobación como forma de refuerzo y afianzamiento de su personalidad.
Es a partir de los 4 años, coincidiendo con los inicios de la escolarización,
cuando entra en juego otro aspecto fundamental: el desarrollo de un lenguaje
más rico y fluido, con un léxico emocional mucho más complejo, que le permitirá
comprender la realidad, comunicar experiencias y expresar sentimientos mucho
más elaborados.
Un desarrollo emocional correcto y dentro de los
parámetros considerados como normales es fundamental para que el
niño alcance el nivel suficiente de inteligencia
emocional, que es la habilidad esencial de las personas para atender y percibir
los sentimientos de forma apropiada y precisa. Esta corrección en la gestión de
los sentimientos permite asimilarlos y comprenderlos adecuadamente y tener la
destreza suficiente para regular y modificar el propio estado de ánimo y, en
cierta manera, también el de los demás.
Las personas con inteligencia emocional son capaces de:
- Identificar sus propias emociones.
- Manejar sus reacciones
emocionales expresándolas
adecuadamente.
- Aceptarse
a sí mismos y
a los demás.
- Desarrollar un fuerte autocontrol
y empatía.
- Tener una alta capacidad
para resolver los problemas.
Desarrollo social
El desarrollo social del niño comienza en realidad antes del propio
nacimiento, desde el momento en que los padres se están planteando tener un
bebé y se imaginan cómo será físicamente, si se parecerá a ellos. Esta actitud
tan corriente, normal y lógica implica que, de alguna manera, el medio social
está teniendo una cierta influencia sobre el futuro niño.
La influencia de lo social desde antes del propio nacimiento ejemplifica
muy bien la enorme importancia de los aspectos
sociales en el desarrollo y crecimiento del niño. El ámbito social va
a moldear, de algún modo, todo lo que tiene que ver con el desarrollo del niño,
en consonancia con los aspectos biológicos y emocionales.
Los primeros valores que van a influir en el niño desde los primeros
meses de vida serán los aspectos culturales, familiares y de la sociedad en el
que va a estar inmerso. Lógicamente, luego se sumarán, con gran fuerza y poder
de influencia, las diversas instituciones que tendrán contacto con el niño a lo
largo de su vida: hospitales, guarderías y, por supuesto, la escuela.
Cuándo es necesaria
la psicoterapia infantil
La psicoterapia infantil se refiere a
las técnicas y métodos enfocados en ayudar a los
niños que tienen problemas con sus emociones y comportamiento. En definitiva, la
psicoterapia infantil empieza y debe utilizarse cuando, por algún motivo, el niño no está alcanzando un nivel considerado normal o estándar en
algún o algunos aspectos de su desarrollo cognitivo, emocional o social.
Aunque los objetivos son similares, conseguir el bienestar psicológico y
emocional de la persona, la psicoterapia infantil tiene unas características
diferenciales en relación a la adulta y la adolescente, entre las que destacan:
la implicación de la familia y el uso del juego.
La psicoterapia infantil, enfocada correctamente y entendida en su
contexto por profesionales de la psicología, la educación y los propios padres,
puede ser de gran ayuda para solucionar el déficit de desarrollo cognitivo e
intelectual que presentan algunos niños.
En este artículo se intenta detallar de forma general y descriptiva lo
que son las etapas del desarrollo y el crecimiento infantil. Conoce qué es lo
más importante de cada etapa, dentro del crecimiento del niño y el desarrollo
de su inteligencia.
En este artículo vas a ver las etapas
del desarrollo del niño desde el punto de vista de la teoría de Jean Piaget. Este autor
detalló de forma clara etapas del desarrollo y crecimiento infantil, que parten desde las fases en las que lo sensorio-motriz va dando
lugar al pensamiento y las operaciones mentales que motivan las acciones.
La experiencia sensorial y motriz va
haciendo que el niño comience a desarrollarse y adquirir pensamiento y éste se
va a ir complejizando desde lo concreto hacia lo más abstracto y complejo del
pensamiento. Estas son las fases del desarrollo que describe Piaget:
1. Etapa sensorio motriz: Va desde el año hasta el año y medio o
dos.
2. Etapa preoperatoria: Se comienza a partir de los dos hasta los
siete años.
3. Etapa operatoria: Desde los siete hasta los 11 años.
4. Etapa de las operaciones formales: A partir de los 11 en adelante.
Básicamente en las primeras etapas, el niño a partir de su cuerpo y movimientos experimenta y comienza a
aprender en su ambiente. En base a estos movimientos basados en su percepción y
sus movimientos es que comienza a tener acciones que se van asimilando e
incorporando en un esquema de aprendizaje. Al irse interiorizando estas
acciones sensorio motrices, aparecen las operaciones que en el proceso de desarrollo se
irán complejizando cada vez más, hasta llegar a las operaciones más complejas
que son las formales.
Otras teorías incorporan aspectos como
el ambiente familiar y social como importante para el desarrollo del
niño. Por ejemplo, se sostiene que el desarrollo del niño pasa
por la incorporación de los símbolos del ambiente y su interpretación. Por
ejemplo, los gestos y el mismo lenguaje que su familia le trasmite y que el
niño va a ir asimilando e incorporando en su crecimiento y entendimiento del
mundo.
El psicoanálisis toma en cuenta la base del aprendizaje desde el punto
de vista de lo que son las experiencias primarias de satisfacción y cómo éstas
van a repercutir para que el niño intente repetir estas experiencias
satisfactorias a lo largo de su vida y crecimiento.
Sistema nervioso.



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